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Last of My Kind Original – Cedro No. 2 (6½ × 46)

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Ficha técnica

  • Nombre completo: Last of My Kind Original – Cedro No. 2
  • Vitola: Cedro No. 2 (Lonsdale)
  • Medidas: 6½ × 46
  • Master Blender: Raymond Pages
  • Fábrica: Tabacalera Pages, Estelí, Nicaragua
  • Origen: Nicaragua
  • Capa: Ecuadorian Sun Grown Habano
  • Capote: Habano nicaragüense
  • Tripa: Estelí, Condega y Ometepe
  • Fortaleza declarada: Media-Fuerte a Fuerte
  • Fortaleza percibida: Media (6/10) con picos de 8
  • Tiempo de fumada: 100 minutos

El trabajo de liga (The Blend)

La propuesta de Raymond Pages se aparta deliberadamente del perfil clásico del nicaragüense dominado desde el inicio por cacao y espresso. La combinación de tabacos de Estelí, Condega y especialmente Ometepe construye una fumada de carácter seco, mineral y muy estructural, donde la evolución pesa más que el impacto inicial.

El tabaco de Ometepe desempeña un papel evidente durante buena parte de la fumada, aportando una mineralidad seca y una sensación de firmeza que distingue esta liga de otras producciones contemporáneas de mayor dulzor. El resultado es un cigarro serio, de combustión pausada y personalidad bien definida.


Presentación y construcción inicial

La construcción deja una magnífica impresión desde el primer contacto.

La capa Ecuador Sun Grown Habano presenta un atractivo color colorado oscuro, con excelente tensión, costuras limpias y una venación fina y elegante. El bonche se aprecia compacto y homogéneo, algo que posteriormente se traduce en un tiro con la resistencia justa para favorecer la concentración de sabores.

En frío aparecen aromas de cedro, almendra y nueces, acompañados de un curioso matiz mineral que recuerda al agua clorada. El tiro en seco confirma una excelente confección.

Tras el encendido, el cigarro desarrolla inmediatamente aromas intensos de tabaco fermentado y especias, anticipando una fumada con bastante personalidad.


Desarrollo de la fumada

Primer tercio

El cigarro abre con un perfil muy diferente al esperado para una liga nicaragüense de este calibre. En lugar de recurrir desde el inicio al chocolate y al café, construye su identidad alrededor de la madera resinosa, la pimienta negra, la nuez amarga y una marcada mineralidad.

La pimienta destaca especialmente por su elegancia en el retro nasal, donde tapiza las mucosas sin resultar agresiva. La intensidad se establece rápidamente en 7/10 y el humo presenta un cuerpo medio a medio-completo con excelente persistencia.

Conforme avanza el tercio, la nuez adquiere un elegante amargor que comienza a fusionarse con notas de cuero joven. Sin embargo, alrededor de la mitad del primer tercio aparece una nota vegetal brillante, semejante a la encontrada en algunos puros elaborados con Corojo, que provoca una clara sensación de sobresaturación del paladar y rompe parcialmente el excelente equilibrio inicial.

Sensorialmente constituye el momento más débil de toda la fumada.


Segundo tercio

El apagado espontáneo ocurrido a los 40 minutos marca, paradójicamente, un punto de inflexión muy positivo.

Tras el reencendido, la sobresaturación desaparece casi por completo y la liga recupera toda su armonía. La pimienta vuelve a convertirse en el eje del perfil, acompañada ahora por maderas claramente tostadas y una nuez más madura.

Pocos minutos después aparece finalmente un agradable chocolate de intensidad media que aporta redondez al conjunto sin ocultar la mineralidad ni la estructura resinosa de la mezcla.

El humo adquiere una textura claramente aceitosa y el cuero evoluciona desde registros jóvenes hacia un carácter más curtido y refinado.

Además de su fortaleza aromática, el cigarro demuestra poseer una potencia nicotínica considerable, recomendándose claramente como una fumada posterior a una comida abundante.

Este segundo tercio representa el punto más sólido de toda la experiencia.


Último tercio

El último tercio continúa la evolución iniciada anteriormente, aunque con un enfoque diferente.

El chocolate gana protagonismo y pasa a liderar el perfil mientras la pimienta disminuye progresivamente su intensidad, integrándose de forma ejemplar con las maderas tostadas.

Aparecen además ligeras notas anisadas que enriquecen el conjunto sin modificar su identidad.

La intensidad desciende paulatinamente desde seis hasta cinco puntos, pero lejos de sentirse apagado, el cigarro gana refinamiento y redondez. El humo conserva durante toda esta fase una agradable textura aceitosa y una magnífica integración aromática.

Los últimos minutos mantienen exactamente esa línea: chocolate medio, maderas tostadas, leves especias y una elegancia que permite concluir la fumada sin amargores ni asperezas.


Combustión y desempeño técnico

Desde el punto de vista constructivo, el trabajo de Tabacalera Pages resulta sobresaliente.

El tiro permanece prácticamente perfecto durante toda la fumada, ofreciendo una ligera resistencia ideal para esta vitola.

La ceniza demuestra una excelente compactación, con color gris claro y magnífica consistencia.

La combustión transcurre de forma uniforme y con temperatura muy controlada, necesitando únicamente un apagado espontáneo a los 40 minutos. Tras el reencendido, el cigarro recupera inmediatamente su comportamiento normal sin afectar negativamente al resto de la experiencia.

Ese único incidente impide alcanzar la excelencia absoluta en el apartado técnico, aunque el desempeño global continúa siendo muy destacado.


Perfil sensorial consolidado

  • Pimienta negra elegante.
  • Chocolate de intensidad media.
  • Maderas tostadas.
  • Cedro seco.
  • Madera resinosa.
  • Nuez tostada con elegante amargor.
  • Cuero joven evolucionando hacia cuero curtido.
  • Mineralidad seca de carácter volcánico.
  • Leves notas anisadas.
  • Frescura vegetal integrada durante la segunda mitad de la fumada.

Conclusión general

El Last of My Kind Original demuestra ser una liga con personalidad propia y claramente diferenciada dentro del panorama nicaragüense contemporáneo.

Su mayor virtud reside en la estructura. Raymond Pages construye un cigarro seco, mineral y especiado que evita deliberadamente apoyarse desde el inicio en el clásico binomio cacao-expresso. Esa decisión le otorga identidad, aunque también provoca un momento delicado durante el final del primer tercio, cuando una brillantez vegetal excesiva genera una sensación de sobresaturación que rompe parcialmente el equilibrio.

Afortunadamente, la fumada se recupera de forma notable tras el reencendido. El segundo tercio ofrece la mejor expresión de la liga, incorporando chocolate, cuero más desarrollado, tostados y una magnífica textura aceitosa, mientras que el último tercio opta por el refinamiento antes que por el incremento de potencia.

No alcanza el nivel de los grandes referentes de la categoría porque esa irregularidad sensorial inicial y el apagado espontáneo le restan algunos puntos. Sin embargo, ofrece una fumada compleja, diferente y muy bien elaborada, especialmente recomendable para quienes disfrutan perfiles secos, minerales y estructurales por encima de los maduros excesivamente dulces.

🏆 PUNTUACIÓN FINAL

90 / 100 — MUY BUENO

Categoría: Rotación Selectiva

👉 Para variar, no para anclar.
👉 Una propuesta distinta dentro del panorama nicaragüense, con una segunda mitad claramente superior a la primera.

A favor

  • Excelente construcción y tiro.
  • Magnífica ceniza y combustión muy estable, salvo un único apagado.
  • Perfil sensorial original y diferente al nicaragüense convencional.
  • Segundo tercio sobresaliente, con gran integración entre chocolate, pimienta y tostados.
  • Muy buena textura de humo y notable potencia nicotínica.

En contra

  • Sobresaturación sensorial al final del primer tercio.
  • Nota vegetal brillante que puede resultar polarizante.
  • Un apagado espontáneo rompe la perfección técnica.
  • El chocolate tarda demasiado en aparecer.
  • El último tercio prioriza la elegancia sobre la intensidad, perdiendo algo de empuje.