El Long Live The Queen Maduro Chalice es un cigarro que vive de momentos brillantes, pero incapaz de sostenerlos. Cuando la liga encuentra su punto ofrece un atractivo perfil de chocolate, tierra húmeda, cedro tostado y pimienta elegante; sin embargo, los constantes problemas de tiro, los apagados y las repetidas caídas de intensidad terminan imponiéndose. Una fumada con destellos de calidad, pero marcada por una irregularidad que impide recomendarla.
