Nueva orden ejecutiva pone fin a la discriminación y refuerza la igualdad basada en el mérito.
El presidente Donald Trump anunció este miércoles una nueva orden ejecutiva titulada “Poner fin a la discriminación ilegal y restablecer las oportunidades basadas en el mérito”. Con esta medida, se prohíben la acción afirmativa y las preferencias raciales en contratos federales y universidades financiadas con fondos públicos, marcando un cambio significativo en las políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI).
La orden ejecutiva revoca la histórica Orden Ejecutiva 11246, firmada por Lyndon B. Johnson en 1965, que estableció la acción afirmativa en Estados Unidos. Según Trump, esta medida busca restablecer la igualdad de oportunidades basada en el esfuerzo individual y no en criterios raciales o de género.
“El propósito de esta orden es hacer cumplir las leyes de derechos civiles existentes y garantizar que todos los estadounidenses tengan igualdad de oportunidades, sin importar su raza o sexo”, declaró Trump en una conferencia de prensa. El presidente destacó que los programas DEI han sido utilizados para imponer discriminaciones inversas que van en contra del principio fundamental de igualdad ante la ley.
Discriminación de estudiantes
Uno de los pilares de esta nueva orden ejecutiva es la implementación de directrices claras para cumplir con la reciente decisión de la Corte Suprema en el caso Students for Fair Admissions v. Harvard. En este fallo, se determinó que las prácticas de acción afirmativa en las admisiones universitarias violaban la Constitución al discriminar a los estudiantes en función de su raza.
Además, la orden instruye al fiscal general y al secretario de educación a desarrollar pautas para garantizar que las instituciones de educación superior financiadas con fondos públicos cumplan estrictamente con las leyes contra la discriminación. Esto incluye eliminar cualquier referencia a programas que fomenten las preferencias raciales o de género.
La iniciativa de Trump también tiene implicaciones en el sector privado, donde se planea realizar investigaciones de cumplimiento civil para garantizar que las empresas que trabajen con contratos federales no implementen programas DEI discriminatorios. “El sector privado también debe cumplir con los principios de igualdad y mérito. Cualquier práctica que favorezca a unos sobre otros por motivos raciales será revisada”, afirmó Trump.
Una sociedad más justa
El anuncio ha generado fuertes reacciones. Por un lado, los defensores de la medida celebran la decisión como un paso hacia una sociedad verdaderamente igualitaria, donde el talento y el esfuerzo sean los únicos criterios de evaluación. “Esta orden devuelve a Estados Unidos al principio fundacional de que todos somos iguales ante la ley”, declaró un portavoz del gobierno.
Por otro lado, los críticos acusan a Trump de desmantelar políticas esenciales para combatir la discriminación sistémica y promover la diversidad. Sin embargo, los defensores de la orden argumentan que las prácticas DEI han distorsionado el concepto de igualdad, favoreciendo a ciertos grupos a expensas de otros.
La decisión de Trump también coincide con un contexto político polarizado, donde las narrativas oficiales sobre equidad e inclusión han sido fuertemente cuestionadas. El mandatario ha enfatizado que su administración priorizará políticas que promuevan el esfuerzo individual y no la identidad grupal como base para el éxito.
En comparación, la Orden Ejecutiva 11246 de Lyndon B. Johnson fue vista como una herramienta clave para promover la diversidad en un momento histórico de tensiones raciales. No obstante, Trump ha argumentado que, en la actualidad, estas políticas han sido malinterpretadas y usadas para justificar una nueva forma de discriminación.
Una visión conservadora
La medida también refuerza la visión conservadora de que el gobierno debe centrarse en garantizar oportunidades iguales, dejando que los resultados sean determinados por el esfuerzo y la competencia. “Esto no se trata de excluir a nadie; se trata de nivelar el campo de juego para todos”, destacó un asesor cercano al presidente.
Con esta orden ejecutiva, Trump reafirma su compromiso de desafiar las narrativas progresistas y devolver el enfoque político al mérito individual. Este movimiento podría marcar un cambio profundo en la forma en que se entienden las políticas de igualdad y derechos civiles en Estados Unidos, abriendo un nuevo debate sobre los límites de la acción afirmativa y el verdadero significado de la igualdad de oportunidades.
⨀ Foto: by Elvert Barnes is licensed under CC BY-SA 2.0.





