La condena de Marine Le Pen por malversación de fondos representa un ataque frontal al nacionalismo francés y pone en jaque las elecciones presidenciales de 2027. Con una sentencia de prisión y prohibición política, el sistema judicial se alinea con el progresismo globalista para neutralizar a quien lideraba todas las encuestas. Francia enfrenta una batalla ideológica de alto voltaje.

