La Reserva Federal decidió mantener sin cambios su tasa de interés de referencia, entre el 4,25% y el 4,5%, mientras evalúa la creciente incertidumbre económica e inflacionaria. Esta pausa en los ajustes refleja preocupaciones sobre el debilitamiento del crecimiento y el aumento del desempleo. La política monetaria de EE. UU. sigue proyectando recortes futuros, pese a presiones inflacionarias persistentes.

