La posible retirada de Trump de la OTAN, analizada por Garen Christopher Kaloustian en Blaze, revela una transformación estratégica en la política exterior estadounidense. Washington se aleja del globalismo ideológico para adoptar alianzas transaccionales con actores como Turquía, Rusia e Israel, reconfigurando el equilibrio global y dejando atrás a peones como Armenia, Ucrania y Grecia.

